Cuando pensamos en alguien que tan solo tiene 23 años, lo primero que nos viene a la cabeza es “¡pero si le queda mucho por vivir!”. Si, quizás si, pero la historia de Helen no es una historia como la nuestra, como la de nuestro vecino, amigo del barrio, o el que se sienta al lado nuestra en el trabajo.
Helen nació en Dakar en 1984, Cuando empezó a tener conciencia de lo que tenia a su alrededor se dio cuenta de que ella no era como los demás chicos y chicas de la calle que veía desde la ventana de su coche cuando el chofer la llevaba a la escuela privada. Su padre con tan buena o mala suerte, eso lo dejo para que lo juzguéis vosotros mismos, era el director administrativo del presidente de una de las más importantes industrias de su país. Una triste mañana y como consecuencia de la guerra civil que azota su país, un grupo de rebeldes contra el gobierno entraron en su casa y asesinaron a sangre fría a toda su familia, en ese momento ella se encontraba fuera de la casa y de camino a un campo de refugiados donde actualmente vive, fuera de peligro.
Os preguntareis si esta historia es real, yo os puedo asegurar de que si, lo es, nunca bromearía con este tema, y creo que si la historia de Helen tiene algo que enseñarnos, yo me quedaría con valorar todo lo que tenemos y dar gracias a Dios, Buda, Alá, o al destino si queréis, de que nos haya tocado vivir la vida que tenemos.
Para Helen. Mucha suerte.
martes, 15 de enero de 2008
Algo que contar...
Publicado por
lim
en
12:37
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